lunes, 19 de enero de 2015




BONSAI 

No le estremece el tremor de los anuncios
del invierno, ni palidece en agosto
ante el infierno de sol que hornea el patio.
Respira en la ventana sin miedo a ser.
Se confía a mí. A mi cuidado.
Busco sombra para él
y con agua de fe mojo sus hojas.

Respira en mi confianza; me reconozco
en su pequeña proyección de árbol sin mundo.

Ambos, infatigables en la determinación
de cobijar la vida en nuestras ramas.



                                                                       Manuel Bocanegra