viernes, 1 de enero de 2016





MI GATO Y YO NOS PARECEMOS TANTO

Dormita insomne junto al radiador
ronroneando la canción de la distancia.

Sigiloso, husmea los vientos en rededor 
y salta felino entre la luna y los tejados.

Invisible, clava la noche entre sus uñas
y la marca, territorio de sueños.

Con el día, a la ventana vuelve
 y se ovilla doméstico, como palabra 
recogida en la cesta del poema.


Manuel Bocanegra